jueves, 31 de julio de 2014

Solo


Solo estas tú.

Tú y tus pensamientos, tus dudas, tus temores, tu inseguridad.

Tú y tu fuerza de voluntad, tu capacidad de sacrificio, tu lucha.

Nadie te ayudará a subirte a la barra o a hacer una repetición más. No necesitas la admiración o el rechazo de nadie para hacer lo que deseas.

Cuando uno es el único responsable de sus acciones y el éxito en el ejercicio depende sólo de uno mismo, el luchador dedica todo su ser a superarse, hacer una repetición más, conquistar un nuevo ejercicio, tener un mayor control de la respiración o del propio ejercicio. Ningún factor externo tiene cabida.

Sólo los que son grandes aquí llegan a ser algo. Los demás están sentenciados a mantenerse en forma.

A veces no es sólo el ejercicio sino lo que se piensa y siente cuando se hace. Conocerlo es conocerse mejor y poder avanzar.


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